
A la amistad de María Bote
Que retorne el soneto por sus fueros,
con firmes pisadas de arrogancia…
Y un derroche de fuerza y elegancia
arremeta a la rima sin remeros...
Huyan las afonías y asonancias!
Y vuelvan los finales de estrambote
a ocupar sus almenas de fragancias,
y de sus adarves los versos broten!...
Y al esfuerzo de un bastidor pequeño
vuelvan doncellas al punto de cruz,
a bordar un amor tras celosías…
La noche traiga al tejedor de sueños
y bajo candiles tejer con luz.
Estambres de las viejas poesías!…
fernando naranjo
7-6-10